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El curioso caso de la llamada a la acción invisible.

Escrito por Samu Parra — Consultor de marca, copywriter
y amante de la fina ironía. Recibe mis artículos por email →

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Una de las funciones del marketing de contenidos es generar interés en tu producto o servicio.

Se trata de captar personas que tienen un problema y educar a esas personas mediante contenido gratuito con el objetivo de que acaben viéndote como la mejor opción.

Por esta razón, tus contenidos deben tener llamadas a la acción que lleven al lector a una landing page de suscripción o lo que sea que hayas definido en tu estrategia.

Esas llamadas a la acción ayudan al cliente potencial a dar el siguiente paso en un camino que le llevará a la conversión final.

Hasta aquí todo normal.

Es el ABC del marketing de contenidos.

Es lo que se supone que se debe hacer.

Pero yo no siempre lo hago.

Uno de mis suscriptores se dio cuenta y me dijo lo siguiente después de leer uno de mis artículos:

¿Dónde está la llamada a la acción? ¿No está? ¿Está y no la reconozco?

El resto de los blogs que llegué a seguir te venden explícitamente en cada post lo que hacen, sí o sí, enviándote a la página de servicios o relacionado.

He visto que crees mucho en lo orgánico, en que el cliente va a buscar lo que necesita. Supongo que te gustan los clientes que saben lo que quieren; igualmente, me llamó mucho la atención lo que planteo en la pregunta que te formulo.

Da gusto tener unos lectores tan observadores. ;)

La razón por la que no incluí una llamada a la acción en este artículo es que justamente la semana anterior hice una campaña para vender mi curso de branding y esa semana no quería «vender» nada.

Sin embargo, fíjate que en el post hablo de posicionamiento, que es un concepto clave que explico en el curso de branding.

En un futuro incluiré llamada a la acción para el curso. ;)

Ahora bien, en mi blog encontrarás bastantes contenidos que no tienen ni tendrán llamada a la acción. Simplemente hay enlaces internos a otros posts para que el lector profundice en mi contenido y mi mensaje.

Sé que mis lectores frecuentan blogs de marketing y conocen este tipo de técnicas (llamada a la acción en todos los contenidos) y creo que ya las tienen muy vistas.

Me gusta pensar que mi blog es como un pequeño oasis donde nadie está intentando venderte algo en todo momento.

Probablemente estoy perdiendo algunas ventas por el camino, pero creo que así acaban comprando las personas adecuadas.

Es una apuesta que puede salir bien o puede salir mal, pero personalmente me siento más cómodo así.   

Las claves: cliente y tono

Antes de caer en la tentación de seguir la misma estrategia que yo, plantéate 2 cosas:

  • Cómo es el cliente al que quieres llegar y a qué tipo de estímulos está expuesto.
  • Qué tono has definido para tu marca y qué nivel de agresividad estás dispuesto a utilizar.

Si tu negocio es B2C (es decir, orientado al cliente final), te diría que incluyeses una llamada a la acción directa o indirecta en la mayoría de tus contenidos.

Ahora bien, si tu negocio es B2B (business to business) y además tu cliente potencial está muy en contacto con un marketing de contenidos agresivo, quizás deberías buscar otro enfoque para que tus contenidos y tus llamadas a la acción no resulten exageradamente comerciales.

Cómo incluir llamadas a la acción en tus contenidos

Según mi experiencia, lo mejor es incluir llamadas a la acción integradas en el propio texto del contenido.

Ten en cuenta que la gente ha aprendido a ignorar los banners.

Aunque no lo creas, es más eficaz poner un enlace de forma natural en el propio texto que poner un banner o un botón gigante.

No he puesto la palabra “natural” en negrita por casualidad. Tenemos que tratar a nuestros lectores como personas inteligentes.

Si intentas colar llamadas a la acción que no vienen a cuento, la confianza que habías logrado transmitir con tu contenido se disolverá como un azucarillo.

Seth Godin y el final del marketing de contenidos

Remato el post con una reflexión final de Seth Godin, que algo sabe de esto:

As advertising has faded away, marketers have tried to turn the Internet into advertising. My argument is: Real content marketing isn’t repurposed advertising, it is making something worth talking about.

Y con permiso del Sr. Godin, yo añado:

Si no usamos el marketing de contenidos con responsabilidad, dejará de funcionar.

Igual que dejaron de funcionar los banners.

6 comentarios en “El curioso caso de la llamada a la acción invisible.

  1. Qué bien, Samu.
    Todo un ejemplo de buen hacer en cada acción. Se aprende mucho del ejemplo.
    Tus lectores y clientes agradecemos este trato impecable e inteligente, motivo por el cual, en gran medida podemos pensar en dar de baja algunas suscripciones, pero jamás la tuya.

    Un abrazo

  2. Hola Samu,
    sólo puedo decirte que estoy de acuerdo contigo, he dejado de seguir a muchos blogueros porque estaba hasta el moño de las constantes llamadas a la acción.
    Sin embargo creo detectar, incluso en el cliente final que no está versado en marketing, un hartazgo de que le vendan constantemente allá donde vaya.

    • Hola Ana! Es muy posible que esa sensación se esté extendiendo a otro tipo de mercados. Si abusamos de este tipo de técnicas, la gente dejará de creer lo que lee en un blog porque pensará que le están vendiendo la moto.

      Muchas gracias por tu comentario!

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Este soy yo.

Me llamo Samu Parra. Soy consultor de marca, copywriter y amante de la fina ironía. Ayudo a marcas como la tuya a jugar con ventaja.

Empecé a vivir de la creatividad en el año 2001 y no he parado desde entonces.

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samu parra

Este soy yo.

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