
Cuando se habla de copywriting es bastante habitual centrarse más en la parte estratégica de la redacción: conocer a tu audiencia, establecer objetivos, hacer que el lector pase a la acción…
Es decir, lo que hace referencia al significado de las palabras y la reacción que provocan en tus clientes.
Pero hay una cosa de la que casi nadie habla: la parte formal del copywriting.
“Samu, ¿te refieres a la ortografía, la puntuación y ese tipo de cosas?”
Eso también entra dentro de la parte formal, pero no me refiero solo a eso. Lo que te voy a contar es un poco más interesante.
Son detalles que muchas veces marcan la diferencia entre un copywriting profesional y uno que no lo es. Y desde luego, también influye en el poder de persuasión de los textos.
Me gustaría repasar algunos errores bastante habituales. Seguramente empieces a analizar tus textos de otra manera y descubras aspectos que puedes mejorar.
¡No te vayas que empezamos!
Bloques de texto desiguales
Esto es un clásico en las descripciones de productos y servicios.
Imaginemos que estás escribiendo los textos de venta para uno de tus cursos online y quieres destacar tres beneficios.
Queda un poco raro que el primer beneficio ocupe 3 líneas, el segundo 10 y el tercero 5.
Puede haber pequeñas variaciones, pero sin exagerar. Porque cuando las diferencias de longitud son grandes, visualmente no queda equilibrado.

Además, se supone que los tres beneficios deberían tener la misma importancia dentro del texto.
Si ves que necesitas más espacio para uno de ellos, quizás es porque es más importante de lo que pensabas y necesita un apartado para él solo. O a lo mejor los otros dos son demasiado cortos y hay que completarlos.
Fíjate en estos dos ejemplos reales. Los bloques tienen la misma estructura y casi la misma cantidad de texto. Esto hace que los tres bloques se vean como una unidad.


Unos textos bien estructurados y un diseño bonito combinan a la perfección, ¿verdad?
Titulares poco limpios
Ante la duda, apuesta siempre por la simplicidad.
Los titulares tienen que poder leerse del tirón. Hay que huir de estructuras de frase complejas que dificultan la comprensión del mensaje.
Hace algún tiempo me llamó la atención este titular.

Tiene varias cosas extrañas. Lo primero que llama la atención es que todas las palabras empiezan con mayúscula inicial. Esto es correcto en inglés, pero en castellano…
Por otro lado, el hecho de mezclar una parte afirmativa con una pregunta ha obligado al redactor a poner una coma en medio. En el cuerpo de texto podría quedar bien, pero en el titular queda un poco forzado. Podríamos ahorrarnos esa coma haciendo que todo el titular fuese una pregunta o una afirmación, sin mezclar.
Debes intentar que tus titulares sean lo más limpios posible. Así evitarás que tu audiencia tropiece al leerlo y el mensaje pierda eficacia.
Negritas a lo loco
Cuando leemos el texto de una página web, normalmente lo que hacemos es “escanear” la pantalla. Mientras que con un libro leemos línea a línea, en internet nuestros ojos van saltando de un párrafo a otro en busca de algo que capte su atención.
Por eso son tan útiles los subtítulos, las negritas y el color de los enlaces. Son como pequeñas señales de tráfico que le dicen a tu lector: “¡Eh! No tan rápido, que aquí hay algo que te interesa.”
¿Qué pasa cuando abusas de las negritas? Vamos, lo que estoy haciendo yo ahora mismo… Pues que la persona que te lee no sabrá en qué fijarse. Intentas destacarlo todo y en el fondo lo que consigues es que no destaque nada. Resulta hasta incómodo de leer, ¿no crees?
He visto blogs que incluso combinan negritas y subrayados. ¡Demasiado!
Contenidos sin guía de estilo
Otro error que puede arruinar tu contenido es la ausencia de una guía de estilo.
Utilizar siempre los mismos criterios le da coherencia a tus textos y hace que tengan un aspecto más profesional.
¿A qué me refiero con guía de estilo?
- El formato los títulos y los subtítulos. ¿De qué color serán? ¿Utilizarás mayúsculas sostenidas? ¿Pondrás punto al final?
- Las listas. ¿Tendrán puntitos como esta o utilizarás algún icono?
- Los bloques de texto. ¿Estarán justificados o alineados a la izquierda? ¿Cuánto espacio habrá entre párrafos?
- Las negritas y las cursivas. ¿Cuándo utilizarás cada una?
- Las cifras. ¿Las escribirás con números o con letras? ¿Quizás del 1 al 10 con letras y el resto con números?
- Las imágenes. ¿Tendrán pie de foto o pondrás la fuente al final del post?
- …
WordPress te lo pone bastante fácil, porque los estilos relacionados con los títulos y el texto vienen predefinidos en la plantilla. Simplemente acuérdate de marcarlo todo de la manera adecuada (párrafo, h1, h2, h3, lista, etc.).
Para el resto, elige un criterio claro y síguelo siempre para darle un aspecto impecable a tu contenido.
¡Haz que tus textos brillen!
Tus contenidos son un arma de venta muy poderosa, por eso dedicas tanto tiempo y esfuerzo en crearlos. Haz que brillen de verdad dándoles la forma adecuada.
Tu audiencia te lo agradecerá.
Y tu marca también.
Imagen e iconos: Kaboom Pics & The Noun Project

Hola Samu,
Los consejos de hoy me han encantado por ser tan concretos, voy a esmerarme en aplicarlos en mi blog.
Saludos
Gracias Mireia!