
Cuando alguien me pide consejos sobre copywriting, lo primero que suelo hacer es recomendarle algunos de mis artículos.
En la mayoría de ocasiones eso es suficiente para resolver sus dudas y rápidamente se animan a poner en práctica las técnicas que les propongo.
Pero a veces no tengo tanta suerte y la conversación acaba con una excusa del tipo:
“Es que no se me da bien escribir.”
Pero a mí no me engañan.
En realidad, lo que quieren decir es:
- “Voy a hacer el ridículo, porque hay gente que escribe mucho mejor que yo”
- “No conozco tanto el tema como para escribir sobre ello”
- “Me da pereza”
Lo que ellos no saben es que esto tiene solución. Todo depende de la mentalidad con la que te enfrentes al proceso de escritura. Además, hay algunas técnicas que puedes utilizar para aligerar ese proceso y sacar adelante tus textos.
Aunque odies escribir.
En este post me gustaría compartir contigo algunos consejos te servirán tanto para escribir textos de marketing como para crear contenidos.
Es importante hablar sobre este tema, porque si tienes un negocio o estás pensando en empezar un proyecto, necesitarás mejorar tus habilidades como copywriter.
No pienses en cómo “debería” ser el texto
Seguro que has leído un montón de posts sobre las reglas que hay que seguir para que tu copywriting sea eficaz. Quizás te has quedado con la sensación de que solo hay una manera de escribir y que todo lo que se salga de esos márgenes está mal.
Eso no es del todo cierto.
A ver, es verdad que hay algunas reglas básicas que se deben cumplir, pero a partir de ahí, libertad total. Si no rompiésemos las reglas de vez en cuando, nuestro mensaje pasaría desapercibido (como le ocurre al 90% de las marcas).
Encuentra un tono con el que te sientas cómodo y úsalo para establecer tus propias reglas.
Nadie en el mundo escribe con tu tono de voz mejor que tú mismo.
No empieces por el principio
Las primeras palabras de un texto suelen ser las más difíciles. Deben tener la suficiente fuerza como para enganchar al lector y eso nos pone mucha presión.
¿Cómo liberarte de esa presión? Escribe primero la parte central del texto. Seguramente eso lo tienes mucho más claro y estructurado, así que podrás hacerlo con más soltura.
Mientras escribes, es posible que se te ocurran varias maneras de enfocar las primeras líneas de tu texto. No es casualidad. Cuanto más reflexionas sobre un tema, más conexiones mentales se generan en tu cerebro.
Cuando acabes con la parte central, intenta escribir el principio de nuevo. Verás como ya no te resulta tan difícil. Además, ya no tendrás que enfrentarte a la página en blanco. El hecho de tener gran parte de tu texto ya terminado te quita un gran peso de encima.
Lee antes de escribir
Si tu bloqueo creativo es tan bestia que no te permite escribir ni una sola línea, no te preocupes. También hay solución para eso.
Documéntate todo lo que puedas sobre tu producto o sobre el tema que vayas a tratar en tu texto. Mientras buscas información, toma nota de ideas y frases que te vengan a la cabeza.
Todas esas ideas en bruto después se pueden convertir en títulos, argumentos de venta…
Baja el listón (solo al principio)
No intentes escribir a la perfección. Como dicen los americanos: “done is better than perfect”.
Simplemente empieza a escribir. No te preocupes si la primera versión es un desastre o está llena de clichés. Ya te encargarás luego de corregir y mejorar tu texto.
No conozco a nadie que escriba bien a la primera. Siempre hay un proceso de revisión bastante minucioso.
Escribe un poco cada día
A veces, solo el hecho de pensar en el esfuerzo que supone escribir te impide pensar con claridad. Ocurre sobre todo con piezas de comunicación o contenidos un poco extensos. Catálogos, ebooks…
Voy a ponerte un caso extremo. Mi curso de copywriting tiene miles de palabras.
¿Requiere tiempo escribir un curso? Por supuesto. ¿Hay que escribirlo todo del tirón? Por supuesto que no.
Lo que hice fue dividir el curso en pequeñas tareas y acometer esas tareas de una en una. Me propuse escribir un apartado del libro cada día. Eso significaba unas 500-1000 palabras al día. No es ninguna barbaridad.
Al final siempre pueden surgir imprevistos que impiden cumplir tu objetivo diario, pero ya captas la idea: divide el esfuerzo en tareas fáciles de cumplir.
Utiliza otros formatos
Escribir no es la única manera de comunicar o crear contenido. Existen otros formatos que te permiten tener visibilidad sin necesidad de generar grandes cantidades de texto.
Por ejemplo:
- Infografías – Funcionan realmente bien si tu negocio es business to business (es decir, si tus clientes son otras empresas) o para crear contenido didáctico.
- Vídeomarketing – Esta marca de productos para el pelo tiene su propio canal de YouTube donde publica videotrucos de peluquería.
- Podcast – Cada vez hay más negocios que utilizan el formato podcast dentro de su plan de contenidos. Es muy popular en el sector del marketing y del emprendimiento.
No partas de cero
Otra opción es utilizar el contenido creado por tus clientes o tus suscriptores. Puedes hacer encuestas y convertir las respuestas en artículos recopilatorios. Además de ahorrarte el trabajo de documentación, te permite establecer relaciones con tu audiencia.
Yo lo hago con mis posts de preguntas y respuestas.
Utiliza esquemas
Quizás lo que te cuesta es escribir frases o argumentos más elaborados. Tienes bastantes ideas en la cabeza, pero no logras conectarlas entre sí.
La mejor manera de solucionar eso es hacer un esquema antes de empezar a escribir. Haz una lista con todas las ideas que debe contener el texto. Luego, mueve arriba y abajo los elementos de esa lista hasta que encuentres el orden adecuado.
Ahora lo único que debes hacer es desarrollar esas ideas una a una, con la tranquilidad de que todo sigue una secuencia lógica y no te estás dejando nada en el tintero.
¿No puedes o no quieres escribir?
La próxima vez que alguien me diga que no se le da bien escribir, le enviaré este artículo.
Se acabaron las excusas. ;)

Hola Samu!
Me ha gustado mucho tu post.
Yo me encuentro en ese proceso de aprender a escribir buenos textos, y me siento identificado completamente. Lo que más me ha costado superar es «el bloqueo de la perfección». Es imposible escribir bien desde el principio.Creo que para aprender a escribir bien, no es más que practicar muchisimo.
Gracias por ayudar a los que estamos empezando
Enhorabuena por tu post.
Gracias Amador! Desde luego la práctica es muy importante. :)
Muy clarificador. Como para releerlo de vez en cuando.
Yo entro en un bucle que va desde «qué idea más buena, voy a contar esto (y además esto y esto)», pasando por «¡QUÉ C**O!, pero como me sale esta mi*r*a (banalidades, párrafos farrogosos, ideas inconexas), me rayo en lo máximo con ¡quiero irme a casa y abandonar!, hago una tregua en «sólo hasta las dos, salga lo que salga» y, por fin, después de un «parece que va tomando coherencia» llego a «me gusta, mira, ha quedado bien».
¿Qué? Cada uno se divierte como puede ¿no? :P
Hola Pilar!
Ese bucle es bastante habitual y creo que no desaparece nunca del todo jajaja
Eso sí, con la práctica uno gana agilidad y aprende a tomarse cada una de esas fases como parte del proceso. :)
Un saludo!