
¿Conoces a Noah Kagan?
Es el fundador de AppSumo, una startup con casi un millón de suscriptores. En el pasado, ha trabajado para compañías como Microsoft, Intel o Facebook.
A través de su newsletter revela todos sus trucos sobre cómo crear un negocio.
Vamos, que es un tío que sabe lo que hace. Parece que convierte en oro todo lo que toca.
Pero no es así. Él mismo lo reconoce.
El otro día en uno de sus emails explicaba la historia de cuando lanzó su último curso online.
Para promocionarlo, envió un email a más de 30.000 personas. Un email súper estudiado dirigido a un público objetivo muy bien definido.
Noah se frotaba las manos pensando en el dinero que iba a ganar en cuestión de horas.
¿Resultado?
Una sola venta.
¿Cómo puede ser? Es Noah Kagan. Se supone que sabe vender productos y en cambio solamente una de las 30.000 personas compró su curso.
Con el tiempo descubrió que la manera de presentar su producto no era la adecuada. No estaba tocando los puntos que realmente importaban a sus clientes potenciales.
Aún estamos aprendiendo
La conclusión a la que he llegado es que nadie está seguro de nada. Todos tenemos ante nuestros ojos una gran nebulosa. Intuimos lo que puede haber al otro lado, pero en el fondo sabemos que esto no es una ciencia exacta.
Email marketing, social media, SEO, conversiones… Como aquel que dice, todo esto ha empezado hace cuatro días.
Aún estamos en la fase del ensayo y el error.
Y me da la sensación de que nunca saldremos de esa fase, sobre todo viendo la rapidez con la que cambian las tecnologías y las relaciones entre personas y marcas.
En un proceso de venta influyen muchísimas cosas y es posible que algunas de ellas no las veas venir.
Desconfía del que asegure tener la fórmula mágica, porque no hay fórmulas que valgan.
Cuando hablamos de personas, el 2+2=4 no funciona.
Hay tantas cosas que pueden influir en las decisiones de tus clientes…
- La oferta no llega en el momento oportuno
- El mensaje no le toca la fibra
- El precio es demasiado alto (o demasiado bajo)
- Tu marca no le da confianza
- …
Por mucho que un sistema haya funcionado antes, nada te garantiza que vaya a funcionar la próxima vez.
Puedes seguir a rajatabla la mejor guía paso a paso y aún así no tener éxito. No porque la guía sea mala, sino porque no hay guía en el mundo que se pueda aplicar a todos los casos particulares y que cubra todos los frentes.
La experiencia te puede dar pistas sobre si algo va a funcionar o no, pero siempre habrá ángulos muertos.
Si Noah Kagan la puede pifiar, imagínate tú y yo…
Mi primer error
Cuando empecé con el blog, el ebook gratuito que ofrecía para captar suscriptores no es el mismo que el de ahora. Cuando lo creé me pareció una buena idea, pero al poco tiempo detecté que no era exactamente lo que mis lectores necesitaban, así que lo cambié.
Cometo errores de este tipo a menudo.
Lo importante es darse cuenta de que es un error y no dejar que se eternice en el tiempo.
Cómo aumentar tus posibilidades de éxito
No hay fórmulas, pero sí hay maneras de aumentar las posibilidades de que tu idea llegue a buen puerto. Ya sea la creación de un negocio, el lanzamiento de un producto o el diseño de una landing page.
Estas son las 3 reglas básicas que te recomiendo:
Empieza simple. Cuanto más simple sea el proceso, más fácil será detectar dónde estás fallando o cómo puedes mejorar.
No busques la perfección. Puedes pasarte días y días puliendo tu web antes de lanzarla y aún así no será perfecta. Como dicen los americanos, ”better done than perfect”.
Evita la infoxicación. El exceso de información no es bueno. Solo genera dudas, inseguridades y cambios de rumbo innecesarios. Elige bien tus referentes y céntrate en lo esencial.
Aún siguiendo estos consejos, a veces te vas a equivocar.
Pero ya sabes lo que dicen: unas veces se gana y otras se aprende.
Imagen: Unsplash

Me siento muy identificada cuando has nombrado la infoxicación; hay tantas fórmulas, tantos caminos diferentes para llegar al tan deseado éxito, que hace unas semanas empecé a «emborracharme» de planning’s, métodos… y no sacaba nada en claro. En vez de usar todo mi tiempo en el trabajo, pasaba las horas leyendo y leyendo. Al final lo importante es marcarte pequeñas metas realizables que te lleven a una más grande.
Enhorabuena por tu web y tus contenidos, son geniales.
Hola Bárbara, todos hemos pasado por fases similares. Si hubiésemos dedicado nuestro tiempo a «hacer» en lugar de solamente «leer» seguramente hubiésemos acabado aprendiendo igual :)
Para mí la clave es conocer los fundamentos de cómo funciona hoy la comunicación y estabecer un plan sencillo, que sea fácil de seguir y analizar.
Un abrazo!
Muy buen artículo Samu!.
Me gusta especialmente la última cita, unas veces se gana y otras se aprende.
Si Noah falla podemos estar tranquilos nosotros. Aunque el tiene margen de error porque acierta tantas veces!.
Me gusta la idea del eterno aprendiz. No tomar decisiones es también tomar decisiones. Parapetarse en nuestra zona de confort donde somos eficientes es muy tentador, aunque tienes el riesgo de quedarte sin área de seguridad porque todo cambia.
Veo a muchas empresas que se parapetan en lo que les funciona. Por un lado lo veo lógico, porque es una ruta de éxito probada. Pero por otra, pienso que tienen un riesgo claro de quedarse atrás y luego tener que adaptarse a la fuerza y de golpe.
Como siempre la virtud está en el medio.
Saludos!
Exacto!
Las cosas funcionan hasta que un día dejan de funcionar. Si te duermes en los laureles y no pruebas cosas nuevas es fácil que luego las pases canutas intentando recuperar el terreno perdido.
Gracias por comentar, Diego!
Qué razón tienes con el tema de la intoxicación de información. Yo tengo mis referentes en Blogging por ejemplo pero si tienes que comprar un curso online o necesitas consultoría lo mejor es centrarse solo en uno, sino te puedes volver loco y con mil dudas intentado poner en práctica lo que dicen 20 expertos en el tema. Yo también sigo a Noah y la verdad es que sorprende bastante que de 30.000 suscriptores solo le haya comprado 1, así que está claro que todo evoluciona y lo que aprendemos hoy a nivel digital, el año que viene estará obsoleto. También esa es la magia de estos mundos, que nunca dejas de aprender y sorprenderte :)
¡Un abrazo!
Hola Laura, qué bien tenerte por aquí!
Tal como está el panorama hoy en día, creo que elegir bien tus referentes es clave. Sobre todo hay que fijarse en aquellos que se adapten a tu forma de entender tu negocio y tu marca.
También creo que es más importante desarrollar tu propio criterio que aplicar tácticas o estrategias concretas.
Un abrazo!
Todo cambia, las personas, los hábitos, los productos.
Si gente como Noah Kagan o empresas como Nike o Starbucks fallan. Como no vamos a fallar nosotros o nuestros clientes?
No pasamos la vida buscando la formula perfecta y esa no existe, en ningún campo de la vida.
Sin duda, el ensayo-error, es el mejor aprendizaje.
Dejar de creer que pasaría si… y experimentar que pasa si…!
¡Un abrazo!
Hola Iker!
Al final los ingredientes son prácticamete iguales para todos, lo que cambia es la manera de mezclarlos. Y hasta que no pruebas una combinación, no sabes si funcionará. :)
Gracias por comentar!
A mi me gusta pensar (y se lo digo a mis clientas también) que todo es un experimento. Hacerlo lo mejor que podamos y analizar resultados para repetir o mejorar. Como bien dices, todos hemos tenido resultados que no nos esperábamos, así es la vida. Se cambia lo que haga falta y se sigue adelante.Si lo ves como un experimento no te decepcionas si alguna vez no sale cómo esperabas sino que piensas rápidamente en analizar qué no ha funcionado.
Un saludo,
Qué bueno Aida! Me encanta el concepto «todo es un experimento». Me parece una excelente fórmula para reducir la presión que nos ponemos nosotros mismos.
Muchas gracias por tu aportación!
Hola Samu, creo que aún no he escrito en tu blog. Me ha gustado mucho este post, sobre todo lo de «Si Noah Kagan la puede pifiar…». Quita presión.
¡Gracias!
Noelia
Gracias por comentar, Noelia! Pásate por aquí cuando quieras. :)
Es cierto, lo sencillo y básico es lo esencial, como decía Bruce Lee: » en la sencillez está la brillantez» Excelente post y me cae como caído del cielo.
Bruce Lee son palabras mayores. :)
Gracias por comentar, Antonio!
Tal cual: es una gran nebulosa en la que caminamos a tientas. Te diré que tu ejemplo me produce una mezcla de consuelo y horror…El número de personas es abismal para mí. Afortunadamente, con el tiempo aprendí a no frustrarme por el fracaso y a ayudar a otros a que se equivoquen menos o al menos, que no se equivoquen de la misma forma. Besos!
El fracaso forma parte del proceso de aprendizaje. Si tenemos claro eso, creo que ayuda a quitarnos un poco de presión.
Un saludo y gracias por comentar!
Hola Samu!
Hacer, al final, es lo importante. Lanzarse y ver qué pasa. Porque si te cobijas en la inseguridad, aún no estoy lista, me queda mucho por aprender, no sé si podré, bla, bla, bla…no empiezas nunca y así ni se gana, nibse pierde, ni se aprende.
Gracias!
Totalmente! En algún momento tenemos que dejar de poner excusas y lanzarnos si es realmente lo que queremos. No esperemos encontrar el ebook con la receta mágica porque no existe. :)