
Mira, esto del marketing es como el queso.
No me mires así, que no me he vuelto loco.
Cada vez que alguien me dice que no le gusta el queso me llevo las manos a la cabeza.
¿Cómo es posible?
Quiero decir: quesos hay muchos.
Hay queso fresco. Queso tierno. Queso curado. Queso azul. Queso de bola. Queso en porciones. Queso sin lactosa. Queso light. Queso de cabra. Queso de oveja. Queso con finas hierbas.
¡Si hasta hay queso que no parece queso!
Con el marketing pasa lo mismo. Hay tantas formas de hacerlo como empresas hay en el mundo.
La única diferencia es que una persona puede vivir sin queso (yo no). Pero una empresa no puede vivir sin marketing.
La cuestión es: ¿qué tipo de marketing?
Marketing vs. Marketing
Con lo bien que estaría uno haciendo lo que le gusta y que los productos se vendieran solos, ¿verdad?
Pero no.
Hay que hacer marketing.
Hay que vender más. Hay que aumentar las conversiones. Hay que captar suscriptores. Hay que hacer posts de 15.000 palabras. Hay que instalarse el “Click to Tweet”.
¡Hay que hacerlo todo!
La verdad, no me extraña que haya gente que esté empezando a odiar el marketing.
Quizás el problema es que están acostumbrados a un tipo de marketing muy concreto.
O tienen una idea equivocada de lo que es el marketing en realidad.
EL MARKETING NO ES:
- Poner un pop up en tu web.
- Hacer un descuento.
- Instalar el plugin de moda.
- Hacer algo porque hay una fórmula que dice que hay que hacerlo.
Internet está lleno de trucos y tú los devoras como si no hubiese un mañana. Con la esperanza de encontrar “el truco” que te haga despegar.
Pero ese truco nunca llega. Y no llega porque no existe.
Lo que sí existe es tener un plan y ejecutarlo.
Poner todo el peso en las herramientas y en las tácticas es un claro síntoma de que no tienes una estrategia clara.
Haces cosas, pero en el fondo no sabes por qué las haces. Ese es el problema.
EL MARKETING SÍ ES:
- Saber quién eres y dónde quieres llegar.
- Saber qué tipo de clientes quieres tener y ponerte ante sus ojos.
- Definir como quieres que te perciban y actuar en consecuencia.
Estas son las decisiones clave que debes tomar. Es lo que te ayudará luego a saber si una determinada táctica es buena para tu negocio y tu marca.
Tú decides qué tipo de marketing es el mejor para ti y qué líneas rojas no estás dispuesto a cruzar.
Si no te gusta el marketing que ves por ahí, establece tus propias reglas.
Aunque eso signifique renunciar a la estrategia de moda.
Dejar de hacer una cosa no te convierte en peor emprendedor ni en peor profesional.
En cambio, hacer algo que va en contra de tus valores sí que te convierte en un negocio mediocre.

Hola Samu.
Me ha gustado mucho este post, espero que no hayas elegido de palabra clave «odio el marketing», entonces serías mi héroe anti SEO.
Efectivamente, hay que ir al fondo, separar el grano de la paja. Tienes toda la razón una cosa es la tendencia de turno, que deja de funcionar cuando se masifica (la táctica), y otra la estrategia, qué imagen quieres proyectar, qué valores…..
La buena estrategia es la que te lleva arriba, la táctica es sólo la herramienta.
Un abrazo!
Pd. También me encanta el queso, cuanto más fuerte, mejor!
Hola Diego! No hay palabra clave jajajaja
Tienes toda la razón: cuando todo el mundo usa las mismas tácticas, al final dejan de funcionar por cansinas. No tenemos que hacerlo todo, sino que debemos ser selectivos, probar y quedarnos solo con lo que mejor nos funciona y más se adapta a nuestra manera de entender el negocio. Eso simplifica bastante la toma de decisiones y nos da paz mental jajaja
¡Un abrazo!
Que tal Samu.
Me ha tocado el caso de que hay negocios que no es que odien el marketing sino que creen que no necesitan del mkt. Consideran que las ventas que actualmente están obteniendo es gracias a la suerte y al destino. Olvidan que de ganar 10 siempre será mejor ganar 15 o 20 y eso sólo se logra haciendo mkt.
Saludos cordiales.
Gracias por tu comentario, Emanuel! A lo mejor están haciendo marketing pero no son conscientes de ello. También existe la posibilidad de que se conformen con los resultados actuales. Incluso en ese caso creo que es conveniente tener un plan por si las cosas se tuercen.
Así lo veo yo. :)