
Hay marcas que no son como las demás, ¿verdad? Tienen algo que las hace diferentes.
Ese “algo” es lo que hace que estemos atentos a sus novedades y las recomendemos a nuestros amigos. Un chollo, vamos. :)
Piensa en las marcas que te gustan. Quizás no te has fijado, pero hay una serie de patrones que se repiten una y otra vez.
He pensado que sería interesante desmenuzar esos patrones para que puedas aplicarlos en tu propio negocio.
¿Me acompañas?
1. Venden una experiencia
La mayoría de negocios entienden su producto como un simple intercambio.
“Tú me pagas y yo te doy.”
Y ahí se quedan.
En cambio, las marcas que cautivan a sus clientes hacen las cosas de manera diferente. Crean una conexión entre su producto y las personas que lo compran.
Saben que cada contacto entre cliente y producto es importante para construir una relación emocional. Sus valores de marca están presentes en todo momento:
- En la forma de presentar su producto o servicio. Por ejemplo, los textos de la landing page, el diseño del catálogo, el packaging… Si has comprado alguna vez un producto de Apple sabrás a qué me refiero.
- En el proceso de compra. Mailchimp es una de esas marcas que cuida todos los detalles del proceso. Por ejemplo, cada vez que envías un newsletter aparece la mano de un monito chocando esos cinco. :)

- En la atención al cliente. Cada vez vemos más empresas que instalan un chat en sus webs para responder las dudas de sus clientes en tiempo real.
- En el servicio post venta. Amazon basa su servicio en la satisfacción del cliente. Por eso siempre que compras algo en su tienda, te preguntan cómo ha ido la experiencia. Si algo falla, quieren saberlo.
Ahora piensa en tu negocio.
¿Cómo interactúas con tus clientes?
¿Estás cuidando esos puntos de contacto?
Cada uno de estos momentos es una oportunidad de comunicar tu marca y situarte en un lugar privilegiado dentro de la mente de tus clientes.
2. Tienen una razón de ser
Podríamos decir que básicamente hay dos tipos de negocios:
- Los que nacen para ganar dinero.
- Los que nacen con una misión.
Todas las marcas de éxito que conozco están en el segundo grupo. Y la tuya también debería estarlo.
¿Por qué haces lo que haces? ¿Por qué trabajas de esta manera y no de otra? Hacerte este tipo de preguntas te ayuda a definir la misión de tu negocio.
Cuando crees en lo que haces y cuando tu trabajo responde a unas convicciones firmes, tus productos y servicios adquieren una nueva dimensión. Nuestros clientes no son tontos. Saben cuándo una marca es honesta y cuándo quiere sacarnos los cuartos.
Las personas nos sentimos atraídas por las marcas que creen en algo. Y mucho más cuando esos valores coinciden con los nuestros.
3. Predican con el ejemplo
Las marcas de éxito saben perfectamente que no basta con decir, hay que demostrar.
Hay un error que los pequeños negocios cometen constantemente: creen que diciendo lo buenos que son automáticamente los clientes caerán rendidos ante sus encantos.
“Somos la solución a tus problemas”
“Satisfacción garantizada”
“Los mejores del mercado”
Bla. Bla. Bla.
Si quieres convencer a alguien de que tu producto o servicio vale la pena, tendrás que mostrar resultados. Porque hablar es muy fácil, pero demostrarlo con hechos no está al alcance de todos.
Las marcas que pasan a la acción, consiguen más fácilmente que sus clientes también actúen.
4. Tienen un tono de voz propio
Si estamos hablando de elementos que llevan a una marca al siguiente nivel, no podemos olvidar la importancia del tono de voz.
No quiero extenderme mucho en esto, porque hace unas semanas escribí un post entero sobre cómo encontrar tu tono de voz, pero sí me gustaría añadir algunas cosas.
Antes las marcas se comunicaban solo en una dirección. Lanzaban sus mensajes en forma de anuncios, folletos o webs y esperaban que esos mensajes llegasen a los oídos de su audiencia.
Esto ha cambiado. Los mensajes no solo llegan a los oídos de tu audiencia, sino que ahora te responden. En los comentarios de tu blog, en las redes sociales, enviándote un email…
La comunicación entre marca y cliente ahora es una conversación. Y tu forma de expresarte tiene que adaptarse a esta nueva situación.
Ya no puedes usar un lenguaje publicitario. Tienes que hablar de tú a tú.
5. Son coherentes visualmente
Reconocerás una marca superventas porque utiliza el diseño como un arma de seducción.
Tiene una gama cromática propia, unas tipografías corporativas y un estilo visual fácil de reconocer.
¿Y dónde aplican todo esto? Pues muy sencillo. En todas partes.
- En las imágenes que acompañan sus posts
- En el diseño de sus newsletters
- En sus anuncios y promociones
- En sus ebooks e infografías
- …
Si esto del diseño te viene un poco grande, te recomiendo este post donde desvelo algunos truquillos de diseño para no diseñadores.
6. Se dirigen a un tipo de cliente
La lógica nos dice que cuanto más amplio sea nuestro público objetivo, más clientes tendremos. Pero no es así. Es más bien todo lo contrario, porque las personas buscamos soluciones específicas.
Los negocios que funcionan no se dirigen a todo el mundo. Saben que si intentan abarcar demasiado están perdidos.
Se centran en un tipo de cliente muy concreto y lo saben todo sobre él. Qué le quita el sueño, qué desea, qué le da miedo, qué le gusta… Y no me refiero a conocerlo de oídas. Me refiero a conocerlo de verdad de la buena.
Con toda esa información, diseñan una oferta que apunta directamente al corazoncito de los clientes que quieren conseguir.
¿Qué te impide tener una marca así?
Fíjate en un detalle.
Ninguna de estas claves que he mencionado depende del tamaño.
No importa si tu negocio es grande o pequeño. Lo que importa es tener un enfoque bien definido y tomar decisiones valientes. Apostando por un tono de voz único, renunciando a una parte del mercado, poniendo al cliente por encima de todo y pasando a la acción.
Esa es la parte más difícil, pero también es lo que marca la diferencia.
Imagen: Unsplash

Muy buen artículo. Desde luego Amazon cuida a todo detalle su servicio posventa. Lo utilizo mucho y siempre que he tenido que devolver algo, lo he hecho sin problemas. Esto hace que aumente tu confianza comprando por internet.
Gracias Patricia!
Yo creo que la clave está en que esos pequeños detalles no son tan difíciles de aplicar en los pequeños negocios.
Me ha encantado tu artículo, Samu!
Hace poco compré unos mapas por internet a una pequeña editorial. Cuando me llegaron me acabaron de cautivar. No solamente el producto era el esperado (el qual estaba muy bien explicado en su web), si no que el packaging era muy original y sencillo (unas simples bolsitas de papel con una pegatina… barato barato) y en la factura hicieron un dibujo a mano con un Thank You!
Desde luego puedo decir que lo que fue la experiencia de la compra no fue solamente recibir el producto, sino que le acompañaban elementos que hicieron que fuera una experiencia redonda.
Creo que lo que dices es muy cierto. Cualquier negocio lo puede hacer, solo hace falta estrujar un poco el cerebro :)
Hola Zahara! El ejemplo que pones es clarísmo. Una marca que cuida los detalles seduce más que las demás.