¿Tienes un negocio? Suscríbete para recibir estrategias de
branding, copywriting y diseño que no comparto en el blog.

¿Tienes un negocio? Suscríbete para recibir estrategias de branding, copywriting y diseño que no comparto en el blog.

Por qué, cuándo y cómo hacer un rebranding para tu marca.

Escrito por Samu Parra — Consultor de marca, copywriter
y amante de la fina ironía. Recibe mis artículos por email →

Escrito por Samu Parra — Recibe mis artículos por email

Hace algún tiempo recibí un email de una chica llamada Verónica.

En ese email, Verónica me contaba que hace algunos años empezó un proyecto relacionado con la repostería creativa. Al principio era solo un hobby al cual dedicaba su tiempo libre.

Si surgía algún encargo, mejor que mejor, pero sus aspiraciones no iban mucho más allá de compartir sus creaciones en su Facebook e Instagram.

El caso es que ahora quiere dedicarse a ello más en serio y convertir ese hobby en un negocio real.

Ella lo expresaba así:

“He decidido cambiar de nombre y trabajar en mi imagen de marca mucho más a consciencia de lo que lo he hecho hasta ahora. Cual es el problema, pues que me enfrento a un rebranding y no tengo ni idea de como afrontarlo…”

Las dudas de Verónica son totalmente normales.

Imagina que cambias el enfoque de tu marca, defines tu nuevo posicionamiento, rediseñas tu identidad visual… y al cabo de 6 meses te das cuenta de que ese enfoque es totalmente desacertado.

No quieres eso, ¿verdad?

Nadie quiere eso. :)

En este artículo vamos a ver en qué consiste un rebranding y qué debemos tener en cuenta para hacerlo con ciertas garantías.

Aclaremos conceptos: qué es un rebranding

Un rebranding es un proceso a través del cual cambias la orientación de tu marca.

Este cambio puede ser simplemente estético (restyling) o bien puede ser un cambio mucho más profundo que afecta al posicionamiento de la marca.

¿Cuándo necesitas un rebranding?

Un rebranding es necesario en varias situaciones:

Cuando el proyecto/negocio entra en una nueva etapa

En el caso de Verónica el cambio de etapa consiste en pasar de un proyecto personal a un proyecto profesional, pero hay otras situaciones en las cuales puedes necesitar un rebranding.

Por ejemplo, cuando entra un nuevo socio en el negocio.

O cuando diversificas tu oferta.

O cuando cambias el modelo de negocio.

O cuando tu negocio empieza a crecer y tu marca está presente en más canales.

O cuando quieres dirigirte a un público objetivo diferente.

Si tu marca no está a la altura de lo que exige el negocio, no refleja tu situación actual o supone un lastre para lograr tus objetivos, toca hacer un rebranding.

Cuando tus clientes no te perciben de la manera adecuada

Ya he comentado en muchas ocasiones que el branding es sobre todo una cuestión de percepciones.

Como negocio, debes tratar de posicionarte en el mercado para que te asocien con unas ideas concretas.

Hay que estar atentos a las señales que nos envía nuestra audiencia. Si con el tiempo ese posicionamiento no va calando entre tus clientes, significa que algo está fallando.

Otra ocasión en la que suele ser necesario un rebranding es cuando tu imagen se ve afectada negativamente por algún hecho concreto o tienes una crisis de imagen.

Esto se suele dar en grandes empresas, ya que solo tiene sentido cuando estás muy expuesto y tienes mucha visibilidad.

Cuando necesitas actualizar tu imagen

Es normal que con el tiempo las marcas pierdan frescura. Lo que antes era tendencia, ahora es pasado.

Si creaste tu marca hace ya algún tiempo, probablemente se empiecen a notar las arrugas.

También puede ser que tu marca no esté bien diseñada. Seguir los fundamentos del diseño es clave para que tu marca tenga un aspecto profesional.

En los inicios de tu proyecto, cuando estás validando tu modelo de negocio, eso puede tener un pase, pero a la larga daña tu credibilidad.

Cuando has dejado de ser relevante para tu público objetivo

Dejar de ser relevante significa que tus clientes potenciales ya no encuentran en ti aquello que andan buscando.

Quizás porque ha cambiado su manera de relacionarse con las marcas en general o con tu producto/servicio en particular.

El caso es que ya no reúnes las características necesarias para atraer su atención.

En otras palabras: antes molabas, pero ahora ya nadie quiere jugar contigo a la hora del recreo. :(

Cuando la forma en que te defines deja de ser interesante para tu audiencia, es el momento de redefinirte.

Cómo hacer un rebranding: las 4 fases del proceso

No nos engañemos.

Es un proceso bastante peliagudo, porque cambiar una marca tiene costes añadidos importantes.

Hay unos costes emocionales evidentes, ya que estás dejando atrás una marca que te acompañaba desde hace tiempo y te daba cierta seguridad.

Crear una marca que va a representarte de ahora en adelante y va a determinar cómo te ven los demás, produce un poco de vértigo.

También hay unos costes económicos.

Si solo tienes una página web, el cambio es sencillo. Pero si tienes un local, papelería corporativa y demás, la implementación de la nueva marca supone un buen desembolso.

Cuantos más frentes abiertos tenga tu marca, más costoso resulta un rebranding y más meditadas tienen que ser nuestras decisiones.

¿Cómo hay que llevar a cabo ese proceso de rebranding para no pillarnos los dedos?

1/ Conocer tu punto de partida y tu punto de destino

Lo primero es analizar el estado actual de la marca preguntándonos cosas como:  

  • ¿Tenemos claro nuestro posicionamiento y nuestros valores?
  • ¿Cómo nos perciben nuestros clientes?
  • ¿Tenemos una identidad visual bien definida?
  • ¿Tenemos un tono de voz propio?
  • ¿En qué canales de comunicación está presente nuestra marca hoy?
  • ¿Y dentro de 2 años?
  • ¿Mi marca está preparada para ello?

Cuando empiezas un proceso de rebranding, tienes más o menos claro cuál es tu problema, pero responder estas preguntas nos obligará a ponerlo por escrito y nos ayudará a verlo más claramente.

Del mismo modo que debemos saber cuál es nuestra situación actual, también debemos definir dónde queremos llegar.

Esto último depende mucho del motivo por el cual hemos decidido hacer el rebranding.

Por ejemplo, imaginemos que hemos detectado que nuestro mensaje ha perdido relevancia. La competencia ha crecido, el mercado ha madurado y nos hemos convertido en uno más.

¿Cuál sería nuestro objetivo?

En este caso, el rebranding debería ayudarnos a encontrar un nuevo relato. Un discurso de marca que nos permita volver a ser interesantes.

2/ Análisis interno, externo y de público objetivo

La fase de análisis nos tiene que servir para encontrar pistas, insights o tendencias a las cuales podamos sacar partido como marca.

Ojo, no se trata de encontrar una tendencia y subirse al carro sin más.

El camino que elijamos como marca debe ser coherente con nuestro ADN. Debemos estar cómodos con él, porque vamos a tener que defenderlo cada día.

Por eso se suele decir que un rebranding (y el branding en general) es un proceso que va de dentro a fuera.

Es importante empezar reflexionando sobre uno mismo y sobre el negocio:

  • ¿Por qué empezaste?
  • ¿Qué te mueve?
  • ¿Qué historia hay detrás de tu proyecto?
  • ¿Cuáles son tus fortalezas
  • ¿Cuál es tu factor diferencial?

Después, debemos analizar a nuestros competidores:

  • ¿Qué mensaje lanzan?
  • ¿Cómo quieren posicionarse en el mercado?
  • ¿Qué códigos (visuales y verbales) utilizan para ello?

Cómo parte del análisis externo, también debemos conocer cómo es el mercado:

  • ¿Hay mucha competencia?
  • ¿La competencia aumenta?
  • ¿Hay nuevas tecnologías o tendencias que afectan al mercado?

Por último, hay que analizar al público objetivo.

(nota: lo pongo en último lugar porque algún orden hay que poner, no porque sea menos importante.)

Cuando hago proyectos de branding, me gusta decir que tenemos que “redescubrir” a nuestro cliente.

Como negocio ya conocemos a nuestro cliente, pero debemos encontrar nuevas formas de conectar con él. Identificar esos rasgos que pueden ser clave para crear un vínculo emocional.

  • ¿Cómo se comporta ante productos/servicios como el tuyo?
  • ¿Ese comportamiento ha cambiado con el tiempo?
  • ¿Qué tipo de información recibe (del mercado, de su entorno, de su familia…)?

3/ Decisiones

Analizar está muy bien, pero ha llegado el momento de mojarse.

Todo este análisis que hemos hecho nos debe servir para tomar decisiones y redefinirnos como marca.

En mi curso de branding propongo el uso de la plataforma de marca como metodología para concretar esas decisiones.

La plataforma de marca es una forma de condensar la esencia de tu marca en una sola página.

En el fondo se trata de un ejercicio de síntesis que te obliga a prescindir de lo anecdótico para centrarte en aquello que realmente es importante.

  • Los atributos o rasgos que nos definen
  • Los valores que defendemos
  • La personalidad que queremos mostrar
  • El posicionamiento que queremos lograr

Tomar decisiones significa apostar por un discurso valiente que te separe del resto de tus competidores y te ayude a lograr el objetivo de branding que te has marcado.

4/ Ejecución

Todo esto no puede quedarse solo en ideas abstractas. Tiene que reflejarse en tu identidad visual y en el tono de voz de tu marca.

He hablado bastante sobre estos aspectos en el blog, así que te dejo algunos artículos para que amplíes información:

Bueno, voy cerrando ya el artículo que me estoy enrollando más de lo habitual. :D

Y después, ¿qué?

Una vez has dado forma a tu plataforma de marca, tu identidad visual y tu tono de voz, ya tienes gran parte de el trabajo hecho, pero no has acabado ni mucho menos.

Aquí no acaba nada.

De hecho, aquí empieza todo.

Ese nuevo enfoque que le quieres dar a tu marca tienes que defenderlo con tus actos y con tu actitud a partir de ahora.

Ya sabes mi opinión al respecto: una marca se construye cada día y en todas partes.

8 comentarios en “Por qué, cuándo y cómo hacer un rebranding para tu marca.

  1. Un post muy interesante para tener en cuenta todos los pasos a seguir para un rebranding. Desde luego es un paso importante y que a veces da un poco de vértigo, ya que el ser humano tiende a la comodidad de lo conocido.

    No sé si a otros diseñadores les pasa, pero me es mucho más fácil diseñar para los demás, ya que enseguida consigo verlo todo con claridad; que para mí, que empiezo a darle vueltas y a cuestionarlo todo.

    Espero que el peque esté mejor.

    Un saludo!

  2. Me encanta leerte! Por qué siempre he trabajado haciendo todo lo que dices pero en mi cabeza, con pensamientos y definiciones claras y rápidas y veo que necesito estructúralas , plasmarlas , dibujar un por qué. Es como tocar el piano de oído y ahora toca escribir una partitura … se me alborota la información que tengo y debería gestionarla para ser cada día mejor en Branding , reBranding y requetebranding

  3. Gracias por tus consejos Samu.
    Sería bueno que las empresas hiciesen un ejercicio de reflexión antes de tomar la decisión de por dónde tirar en cada nueva etapa. No se debe afrontar un rebranding teniendo en cuenta solo el diseño del logotipo, sino todos los aspectos de la comunicación que van a dar forma a la nueva imagen de la marca.

    Al realizar el rebranding de una marca se abre un nuevo camino lleno de oportunidades para el crecimiento y desarrollo de la empresa. Pienso que las empresas que más crecen son las que mejor se adaptan a la demanda de un público que evoluciona rápidamente.

  4. En total acuerdo con Ana. Al diseñar para los demas logro hacer con claridad lo que ellos necesitan. Pero para mi me sobre exijo y termino con mil ideas en la cabeza sin saber como plasmarlas. Gracias que yace un par de alos logre consolidar mi identidad y ahorita esta en una etapa de bajos. Pero sin embargo no necesito un rebranding ahora sino mas bien una nueva estrategia pero con los mismos valores y la misma identidad. Como un empuje. Gracias Samu todos tus post son geniales

Deja un comentario

Este soy yo.

Me llamo Samu Parra. Soy consultor de marca, copywriter y amante de la fina ironía. Ayudo a marcas como la tuya a jugar con ventaja.

Empecé a vivir de la creatividad en el año 2001 y no he parado desde entonces.

Recibe mis mejores contenidos por email →

 

samu parra

Este soy yo.

Me llamo Samu Parra. Soy consultor de marca, copywriter y amante de la fina ironía. Ayudo a marcas como la tuya a jugar con ventaja.

Empecé a vivir de la creatividad en el año 2001 y no he parado desde entonces.

Recibe mis mejores contenidos por email →