¿Tienes un negocio? Suscríbete para recibir estrategias de
branding, copywriting y diseño que no comparto en el blog.

¿Tienes un negocio? Suscríbete para recibir estrategias de branding, copywriting y diseño que no comparto en el blog.

Soy moderno.

Escrito por Samu Parra — Consultor de marca, copywriter
y amante de la fina ironía. Recibe mis artículos por email →

Escrito por Samu Parra — Recibe mis artículos por email

¿Qué pensarías de una persona que acabas de conocer y se presenta de la siguiente manera?

Hola me llamo Carlos y soy una persona muy moderna

Y no solo eso. También lleva una camiseta que pone “soy moderno”.

Así tal cual, con letras grandes, para que se vea desde lejos.

Seguramente le mirarías de arriba a abajo y pensarías: “Dime de qué presumes…”

Si encima este tal Carlos te parece un hortera, igual hasta se te escapa la risa.

Este es el efecto que provocas cuando usas adjetivos para hablar de tu marca, porque cada uno lo interpreta según su experiencia.

Pasa lo mismo con palabras como:

  • Elegante
  • Creativo
  • Revolucionario
  • Auténtico
  • Innovador
  • Sofisticado
  • Experto

Esta muy bien que los demás lo digan de ti, pero está feo decirlo de ti mismo.

¿Significa eso que no deberías usar adjetivos en tus textos? No exactamente. Lo que pasa es que para usarlos bien hay que hacerlo con finura.

Cómo usar los adjetivos en tus copys

La regla general es que cuantos menos adjetivos mejor. Porque así consigues frases más cortas, más directas y más fáciles de leer.

Sin embargo, a veces nos conviene describir algo de manera precisa y tenemos que echar mano de este recurso.

Por otro lado, siempre estamos diciendo que tenemos que transmitir nuestra personalidad de marca y sin duda los adjetivos podrían ser una buena herramienta de hacerlo.

Entonces, ¿cuál es la forma adecuada de usar los adjetivos en nuestros textos?

Podemos decir que existen 2 tipos de adjetivos que nos sirven para calificar cosas (en nuestro caso personas, productos, servicios o marcas):

  • Adjetivos objetivos
  • Adjetivos subjetivos

Aparte de estos, también están los numerales, los demostrativos, etc. Pero desde la perspectiva del copywriting no nos interesan tanto ahora mismo.

Vamos con los primeros.

Adjetivos objetivos

Son los adjetivos que describen las cosas tal como son. Califican un sustantivo sin dejar margen para la opinión.

Ej. Tokio es una ciudad enorme

Nadie pone en duda de que Tokio es muy grande. ¿Por qué no decirlo? Si para desarrollar tu argumentación es necesario hacer referencia al tamaño de esta ciudad, adelante, no hay problema en usar este tipo de adjetivos.

Pero trata de elegir siempre adjetivos específicos o que te aporten matices. Si estamos vendiendo guías turísticas de Tokio y queremos enfatizar este aspecto, quizás es mejor decir…

Tokio es una ciudad inmensa

Porque inmensa es más que enorme.

Para ser más específicos también podemos decir…

Tokio es X veces más grande que Madrid

Otro recurso que podemos usar es sustituir la combinación de sustantivo + adjetivo por un solo sustantivo que exprese la misma idea.

Por ejemplo:

Asuntos privados vs. intimidad

Con este pequeño cambio conseguimos decir lo mismo con menos palabras, que es de lo que se trata. Además, el texto gana en precisión y calidad.

Y ahora, un poco de spam: en mi manual de copywriting te cuento otras técnicas para que tus textos sean más interesantes.

Adjetivos subjetivos

Hablemos ahora de los adjetivos más problemáticos: aquellos que dependen de la experiencia de cada uno.

Al describir tu oferta de manera subjetiva, estás abriendo la puerta a interpretaciones que quizás no sean favorables.

Si describes tu negocio de la siguiente manera:

En nuestras modernas instalaciones encontrarás…

Es muy posible que tu cliente potencial se ponga a la defensiva, porque su idea de modernidad quizás no coincide con la tuya.

¿La solución? No lo digas, demuéstralo.

En lugar de decir que eres “moderno” demuéstralo a través del diseño o la fotografía.

En lugar de decir que eres “innovador”, demuéstralo con tu actitud.

De esta manera tu marca será más creíble y tu audiencia podrá sacar las conclusiones pertinentes. Si realmente eres moderno, si realmente eres innovador, el cliente que quieres lo percibirá.

Los clientes que de verdad son modernos e innovadores captarán el mensaje sin necesidad que se lo digas.

Cuando desarrollo proyectos de branding con mis clientes, una de las cosas que hacemos en la fase estratégica es trabajar los atributos y la personalidad de la marca.

En la sesiones de trabajo surgen este tipo de adjetivos, pero siempre hago un aviso para navegantes: no necesariamente hay que usarlos literalmente.

Una marca tiene muchos recursos a su disposición para transmitir su estilo sin necesidad de hablar de sí misma usando adjetivos grandilocuentes.

Quizás en el fondo lo moderno e innovador sea predicar con el ejemplo.

8 comentarios en “Soy moderno.

  1. Excelente entrada, los clientes pueden tener una percepción que se puede ver afectada por una comunicación mal transmitida. Así que esta entrada demuestra la pertinencia de cada palabra utilizada. Gracias Samu.

  2. En mi caso sospecho cuando leo «… la gran calidad de nuestros productos …», entonces quedo con la duda de si es pertinente mencionar que un producto o servicio es de calidad, o simplemente cómo destacar que tenemos buenos estándares sin caer en lo obvio.

    • Hola Mónica! El problema es que «calidad» es una palabra genérica que no dice nada si no va acompañada de pruebas. ¿De dónde viene esa calidad? ¿Son los ingredientes o componentes del producto? ¿Es el origen? ¿Es el método? Si quieres ser creíble debes ser concreta.

      Saludos!

Deja un comentario

Este soy yo.

Me llamo Samu Parra. Soy consultor de marca, copywriter y amante de la fina ironía. Ayudo a marcas como la tuya a jugar con ventaja.

Empecé a vivir de la creatividad en el año 2001 y no he parado desde entonces.

Recibe mis mejores contenidos por email →

 

samu parra

Este soy yo.

Me llamo Samu Parra. Soy consultor de marca, copywriter y amante de la fina ironía. Ayudo a marcas como la tuya a jugar con ventaja.

Empecé a vivir de la creatividad en el año 2001 y no he parado desde entonces.

Recibe mis mejores contenidos por email →