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3 técnicas creativas para tener ideas innovadoras.

Escrito por Samu Parra — Consultor de marca, copywriter
y amante de la fina ironía. Recibe mis artículos por email →

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técnicas creativas

En el fondo, todos buscamos lo mismo: buenas ideas.

Ideas para diferenciarnos de la competencia.

Ideas para conseguir nuevos clientes.

Ideas para tener el mejor producto.

¿Cuál es el problema? Que a veces nuestro cerebro se bloquea y no somos capaces de encontrar soluciones creativas a nuestros problemas.

Está demostrado que cualquier proceso creativo tiene dos puntos críticos.

El primero es la página en blanco.

Todos hemos tenido esa sensación. Necesitas una idea, pero no sabes por dónde empezar. Te sientas, abres tu libreta, y ahí te quedas, mirando la hoja en blanco con cara de “esto no es lo mío”.

El segundo momento crítico es el bloqueo mental.

Seguro que esta situación también te suena. Llevas un rato buscando una solución creativa y se te han ocurrido un par de ideas. Sin embargo, por mucho que te esfuerzas, no eres capaz de encontrar nuevos caminos. Parece que tu cerebro te está boicoteando y no paras de darle vueltas y vueltas a lo mismo.

Hay varias maneras de superar estos momentos críticos. Puedes salir a la calle para que te dé el aire, cambiar de actividad durante un rato, darte una ducha fría… o ponerte a llorar en un rincón.

Otra opción es utilizar técnicas de generación de ideas. Aquí tienes 3 métodos para desatascar tu pensamiento creativo.

1. BRAINSTORMING

Empezamos por el clásico entre los clásicos.

El brainstorming, también conocido como tormenta de ideas, es una técnica en grupo para la generación de ideas cuya principal característica es que durante el proceso de creación no se permite la crítica.

¿Qué necesitas?

  • Un grupo de entre 6 y 10 personas, preferiblemente del mismo nivel jerárquico. Ya sabemos qué pasa cuando el jefe está cerca…
  • Un dinamizador encargado de romper el hielo y coordinar la reunión.
  • Alguien que apunte las ideas en una libreta.

¿Cuál es el proceso?

Calentamiento. El dinamizador propone un problema sencillo que no tenga nada que ver con el objetivo del brainstorming. Durante unos 10 minutos, los participantes proponen ideas sobre ese tema para ir calentando motores.

Definición del problema. Esta fase consiste en escribir una frase que defina claramente el problema a resolver.

Planteamiento del problema. El dinamizador pone el problema sobre la mesa y aporta la información necesaria para empezar a lanzar ideas. Si el problema es muy complejo, puede dividirse en diferentes partes.

Generación de ideas. Es el momento de generar el máximo número de ideas posible, teniendo en cuenta el objetivo marcado. En este punto del brainstorming está prohibido juzgar las ideas de los participantes. Todo vale y todo tiene que quedar apuntado. Es importante que el dinamizador fomente la asociación de ideas para que la reunión sea más fluida.

Mejora de las ideas. Coged las ideas por separado e intentad perfeccionarlas, ya sea modificándolas o combinándolas con nuevos elementos.

Evaluación de las ideas. Ahora toca criticar. Seguramente muchas de las ideas que habéis tenido no sirven, pero para saber eso antes hay que establecer criterios de evaluación. Por supuesto, hay que descartar las ideas que se desvíen del objetivo. Pero también podéis eliminar, por ejemplo, las que sean demasiado caras de ejecutar.

2. MAPAS MENTALES

Un mapa mental es una representación gráfica que describe un tema principal y las ideas secundarias que lo componen.

Es como un árbol. Partiendo de una idea central, que sería el tronco, vas añadiendo ramas. Y en cada una de estas ramas, van creciendo hojas con nuevas ideas.

Esta técnica te permite diseccionar un problema y visualizar todos los elementos que lo forman. De esta manera descubres aspectos que de otra manera pasarían desapercibidos y puedes hacer asociaciones de ideas totalmente nuevas.

¿Qué necesitas?

  • Papel y boli
  • Tu cerebro ;)

¿Cómo se hace?

Escribe el tema principal en el centro de la hoja.

Conecta el tema principal con otros elementos directamente relacionados.

De cada uno de ellos, extrae elementos más pequeños. Cuanto más te alejas del centro, más originales serán las ideas. Pero ojo, también te estarás alejando del problema a resolver. Se trata de encontrar un equilibrio.

Una vez tengas el mapa hecho, reorganiza los diferentes elementos, haz combinaciones y mezcla los conceptos para conseguir ideas creativas.

Un ejemplo práctico

Como sé que es un poco difícil de entender sin ejemplos, he hecho un ejercicio rápido.

Supongamos que soy una empresa y necesito ideas para mejorar el espacio de trabajo.

Este es el mapa mental que me ha salido:

Ejemplo de mapa mental
Ejemplo de mapa mental: cómo mejorar el espacio de trabajo.

 

Como ves, primero he dividido el tema principal en bloques más pequeños: mobiliario, iluminación, música, etc. Después, he ido sacando elementos más concretos que dan pie a nuevas ideas.

Algunos trucos

  • Mezcla palabras y dibujos al hacer el mapa para estimular tu cerebro.
  • No seas muy analítico, escribe sin pensar mucho para que fluyan las ideas.
  • Si te quedas bloqueado, hazte preguntas que te permitan avanzar en nuevas direcciones.

3. EL ESTÍMULO AL AZAR

Normalmente, cuando tratamos de resolver un problema, nuestro cerebro busca asociaciones basadas en nuestra experiencia.

Si estamos buscando una idea creativa, esto no nos sirve. Porque queremos conseguir precisamente todo lo contrario: combinaciones inesperadas.

La técnica del “estímulo al azar” aparece en el libro El pensamiento lateral de Edward de Bono y consiste en forzar la relación entre tu problema y una idea elegida aleatoriamente.

Lo que haces es “engañar” a tu cerebro para que vaya por un camino diferente.

¿Cómo funciona?

Elige una palabra totalmente al azar. Por ejemplo, abre un libro o una revista por la página que más rabia te dé. Sin mirar, señala con el dedo cualquier punto de la página.

Apunta la palabra que hayas señalado y escribe una lista de palabras asociadas. Por ejemplo, si tu palabra al azar es “abrigo”, tu lista podría incluir palabras como «tejido», «invierno» o «moda».

Busca la forma de relacionar tu problema con estas palabras. Muchas veces la relación no será directa, pero tu cerebro buscará la manera de hacer conexiones, encontrando ideas nuevas por el camino.

¿QUÉ CONSIGUES CON ESTAS 3 TÉCNICAS?

En realidad, estos 3 métodos se basan en un mismo principio: evitar que caigas en la trampa de pensar de forma lógica.

El brainstorming lo hace eliminando las opiniones críticas.

En los mapas mentales, cada vez que añades un nuevo elemento, te vas alejando de las asociaciones más evidentes.

Cuando te basas en un estímulo al azar, evitas que tu cerebro influya en el momento de elegir el punto de partida.

Lo mejor de utilizar este tipo de técnicas creativas es que te permiten generar una gran cantidad de ideas. Y ya lo dijo Linus Pauling: «la única forma de tener buenas ideas es tener muchas ideas».

Imagen: Miguelángel Guédez (Flickr)

6 comentarios en “3 técnicas creativas para tener ideas innovadoras.

  1. Pues sí, Samu, me ha gustado.

    Lo explicas muy bien, sobre todo lo de resaltar que en el brainstorming lo relevante es excluir el pensamiento crítico.
    Yo utilizo las dos primeras, pero poco las combinaciones inesperadas de Bono. Creo que la voy a incluir un poco más en mis «rutinas».

    Gracias

Los comentarios están cerrados.

Este soy yo.

Me llamo Samu Parra. Soy consultor de marca, copywriter y amante de la fina ironía. Ayudo a marcas como la tuya a jugar con ventaja.

Empecé a vivir de la creatividad en el año 2001 y no he parado desde entonces.

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samu parra

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