El típico post que nadie leerá.

SAMU PARRA
Consultor de marca, copywriter y amante de la fina ironía

Este post está escrito a lo bestia. Tan a lo bestia que es posible que nadie lo lea hasta el final. Me he propuesto hacer todo lo que no debe hacerse cuando uno escribe en internet. Para empezar, no voy a poner ni un punto y aparte. Ni siquiera subtítulos que ayuden a separar los diferentes temas que conforman el artículo. Tampoco he utilizado listas para ordenar las ideas, ni palabras en negrita para destacar los aspectos importantes, porque se trata precisamente de escribir el peor contenido del mundo. Al principio había pensado incluso no poner comas, pero me ha parecido un poco excesivo. Otra de las cosas que voy a hacer en este post es concatenar palabras complicadas y usar verbos como “concatenar” que parecen muy cultos, pero lo único que consiguen es que tus lectores huyan despavoridos. El post ha sido escrito con verbos en pasiva y frases demasiado largas, como esta misma por ejemplo, que tiene ni más ni menos que 40 palabras y si la lees toda seguida en voz alta te quedas sin respiración. ¡Uf! Por no tener, este post no tiene ni una triste imagen que amenice un poco y te permita descansar la vista. ¿Aún estás ahí? Tiene mérito haber leído hasta aquí, la verdad, porque te lo estoy poniendo realmente difícil. Es un pequeño compendio de cómo no se debe redactar un contenido online. Es como una oda al despropósito. Aunque tiene una cosa buena. En realidad, dos cosas buenas. La primera es que aunque es prácticamente ilegible, posiblemente a alguien le haga gracia y lo comparta en sus redes sociales, demostrando así que rompiendo las normas a veces se obtienen resultados inesperados. La segunda cosa buena es que tiene una llamada a la acción al final. Tampoco es cuestión de perder la oportunidad de que un lector como tú, con sentido del humor, se suscriba a mi newsletter.

24 comentarios en «El típico post que nadie leerá.»

  1. jajaja. Soy de las que lo ha leído hasta el final y además he identificado algunas de las cosas que hago mal cuando escribo. Uso frases largas, complicadas, tengo tendencia a las palabras difíciles de leer y a los párrafos «tocho» (commo decía mi profe de la universidad). Claramente, proporcionar un ejemplo de lo que no debemos hacer, es más ilustrativo que una lista larga de normas que debemos cumplir :-)

    • Hola Alba!

      Sí, yo también creo que con ejemplos todo se entiende mucho mejor. Los conceptos se interiorizan (ojo palabreja!) más fácilmente.

      Saludos! ;)

  2. Hola Samu,

    Esta semana he actualizado el pluging YOASTSEO y han añadido precisamente esto que comentas.

    Si el SEO de contenido tiene más de un 25 % de frases que contengan más de 20 palabras, se penaliza.

    Para mí es una labor dificilísima porque tiendo a enrollarme más que las antiguas persianas.

    Si sabes de algún consejillo para evitarlo me vendría de maravilla ;)

    • Hola Ana!

      En las frases largas casi siempre hay una coma que se puede cambiar por un punto. Eso convierte una frase de 40 palabras en dos de 20. Mucho más fácil de leer.

      Haz la prueba con algún artículo de tu blog y me cuentas. ;)

      Un saludo!

    • Hola Pilar!

      El ebook ya está casi listo! Ahora mismo está en proceso de maquetación, espero que esté disponible en un par de semanas :)

  3. Buen intento Samu. Lo he leído hasta el final, pero en mí tiene bastante poco mérito, soy una lectora empedernida que me puedo leer hasta las páginas telefónicas.
    Incluso me ha parecido demasiado corto ¡¡¡¡

  4. Oye Samu te quedo del lujo el post. ciertamente algo loco y pero con palabras muy ciertas que ha veces pasamos por alto al escribir nuestros articulos.

    Me lei hasta el final. y lo ei porque tu frase «tan a lo bestia que es posible que nadie lo lea hasta el final» me insito a terminar de leer. y vaya que resulto jeje

    Un Abrazo

  5. Yo también lo he leído de principio a fin. Y sí, supongo que no te falta razón. Pero no deja de entristecerme lo que en unos pocos años estamos haciendo del lenguaje.
    Me pregunto qué difusión hubiera tenido el libro al que pertenece este texto si, en vez de hace cuatrocientos años, se hubiera publicado bajo la forma de un post en un blog de hoy en día

    «(…) Cuatro días se le pasaron en imaginar qué nombre le podría: porque, según se decía él a sí mismo, no era razón que caballo de
    caballero tan famoso, y tan bueno él por sí, estuviese sin nombre conocido; y así procuraba acomodársele, de manera que declarase quien había sido, antes que fuese de caballero andante, y lo que era entones: pues estaba muy puesto en razón, que mudando su señor estado, mudase él también el nombre; y le cobrase famoso y de estruendo, como convenía a la nueva orden y al nuevo ejercicio que ya profesaba: y así después de muchos nombres que formó, borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino a llamar Rocinante, nombre a su parecer alto, sonoro y significativo de lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora era, que era antes y primero de todos los rocines del mundo. (…)»

    Sí, esto es la reducción al absurdo o, mejor dicho, la exageración llevada a un extremo; sé que no es lo mismo, pero ¿quién quedará para escribir cosas así si lo que le estamos acostumbrando a leer viene resuelto en frases cortas y a doble espacio?

    En cualquier caso, como siempre, un buen post, Samu :)

    • Buena reflexión Bliss!

      Han pasado muchas cosas desde que se escribió ese texto. Los hábitos de lectura han cambiado. Y las formas de producir y dstribuir libros aún más.

      De todos modos, una cosa es la literatura y otra es texto «de empresa». Inevitablemente, la manera que tenenemos de consumir contenido online afecta también a nuestra relación con los libros de toda la vida. Pero yo no me preocuparía por eso. Siempre habrá espacio para la literatura y para autores que escriben más allá de los objetivos de marketing.

      Un saludo!

  6. Jaja está genial! Creo que has logrado llamar la atención de muchos, de hecho, es la primera vez que comento en alguno de tus artículos (incluso, aunque muchos me han parecido muy útiles)…
    Felicidades.

  7. Hombre, a mí me ha costado un poco leerlo, pero como experimento muy bien. :-) Cuando veo bloques de texto así me da pavor y mis ojos sufren (y no veas los que me encuentro en los manuscritos que me llegan…).

    Por cierto, Ana comenta la revisión de contenido tras la actualización de Yoast. He decidido no hacerle caso, entre otras cosas, porque analiza la voz pasiva, típica del inglés. Cuando analice construcciones perifrásticas del castellano le haré caso.

    • Hola Mariana!

      Sí, lo de Yoast tiene trampa, porque en inglés las frases suelen ser más cortas. Aún así, 20-25 palabras es una buena referencia.

      Un saludo!

  8. He llegado hasta al final! Y aunque estuve a punto de cerrar el post, me animé ha terminarlo hehe
    He comprendido por completo la idea de este post, y nunca lo olvidaré, estoy seguro que toda esa gente que quiere saber como proyectar bien su imagen, y no perder ninguna oportunidad por falta de presentación o a la chica de sus sueños por transmitir una mala imagen y que leen mi blog, jamás se encotrarán con algo así y gracias a ti.

    Saludos desde Nicaragua.

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